¿Por qué es importante regular el sueño de los niños/as y adolescentes?

Natalia Molina

Natalia Molina

Psicóloga Clínica Antofagasta

Por supuesto que dormir hace que uno se sienta descansado todos los días. Sin embargo, mientras uno duerme, no solamente la mente y el cuerpo se apagan. 

Durante la noche, los órganos y los procesos internos trabajan arduamente. «El dormir mantiene todos los aspectos del cuerpo de una forma u otra: el equilibrio energético y molecular, así como también la función intelectual, el estado de alerta y el humor», explican los expertos.

Cuando uno está cansado, no tiene el mejor rendimiento posible. El dormir ayuda a pensar con más claridad, a tener mejores reflejos y a concentrarse mejor. 

La realidad es que cuando observamos a alguien que ha descansado bien, esa persona está operando a un nivel distinto que quienes intentan seguir con una o dos horas de sueño por noche: 

La pérdida de sueño daña los niveles superiores de razonamiento, resolución de problemas y atención a los detalles; Las personas que están cansadas tienden a ser menos productivas en el trabajo. Tienen más posibilidades de sufrir accidentes de tránsito.

 La falta de sueño también influye sobre el humor, que puede afectar la manera en que uno interactúa con otros. El déficit de sueño, con el paso del tiempo, incluso puede incrementar el riesgo de sufrir depresión, debilitar el sistema inmune, sufrir presión arterial, diabetes e incluso obesidad.

Neuropsicológicamente hablando, el cerebro debe atravesar distintos cambios durante su crecimiento, que permitan a las personas alcanzar un desarrollo optimo para la vida adulta. Uno de los procesos más importantes que debe realizar es la PODA NEURONAL

: es el proceso por el cual se destruyen axones y dendritas de las sinapsis neuronales, con el fin de eliminar las neuronas extra y sus conexiones, para de este modo aumentar la eficiencia de las transmisiones neuronales. En este sentido, desde nuestra etapa embrionaria y hasta los 2 años de edad, se forman nuevas neuronas y sinapsis (sinaptogénesis) en nuestro cerebro de forma continua y a un ritmo sorprendente, llegando a alcanzar hasta 40.000 nuevas sinapsis nuevas por segundo. Al final de este proceso, los bebés tienen muchas más neuronas y sinapsis de las que son funcionalmente necesarias. Es entonces cuando aparece la etapa de destrucción de las sinapsis que no se usan y el fortalecimiento o mielinización de las que sí se usan. Este fortalecimiento hará que las conexiones que queden sean más veloces y eficaces.

El cerebro infantil aumenta 5 veces su tamaño hasta llegar a la edad adulta, alcanzando aproximadamente hasta 86 (± 8) mil millones de neuronas en su interior. Dos factores contribuyen a este crecimiento cerebral: la proliferación de las conexiones sinápticas entre las neuronas y la mielinización de fibras nerviosas, el número total de neuronas, sin embargo, sigue siendo el mismo.

La poda neuronal está fuertemente influenciada por factores ambientales y se cree que representa el aprendizaje. A partir de la adolescencia (a los 14 años aproximadamente), el volumen de las conexiones sinápticas disminuye nuevamente debido a que una importante poda sináptica se produce en este momento de la vida.

¿Cómo se relaciona la poda neuronal con el sueño?

Como decía anteriormente, el ciclo del sueño está encargado de cumplir una función determinada en nuestro desarrollo, mientras los niños duermen, el cerebro se encarga de llevar a cabo muchos cambios y procesos como, por ejemplo, secreción de hormonas sexuales y de la hormona de crecimiento, sobre todo en el sueño NREM, de ahí la importancia del sueño en los niños y adolescentes. La fase de sueño REM es importante además para los procesos de memoria; parece ser que la consolidación de la memoria y la eliminación de los datos "inútiles" se hace durante la fase REM.

Precisamente por ello, los infantes requieren de muchas mas horas de sueño que los adultos, REVISA LA SIGUIENTE TABLA PARA QUE PUEDAS VER CUANTAS HORAS DEBEN DORMIR SEGÚN LA EDAD.

CONSECUENCIAS DE LA FALTA DE SUEÑO!

Por lo tanto, si el ciclo de sueño de los niños y adolescentes se ve interrumpido frecuentemente o no está regulado con una rutina, puede alterar el estado de ánimo y las capacidades motoras y cerebrales de los niños. La falta de sueño afectará a su actividad cerebral, alterando la memoria, el lenguaje y los procesos de solución de problemas. Los trastornos del sueño infantil pueden dar lugar a problemas de conducta y fracaso escolar.

Los niños en edad escolar, que pierden más de 3 o 4 horas de sueño al día de manera continuada, pueden presentar, a corto plazo: