¿Cómo y porque poner limites a nuestros hijos?

¿Qué son los limites?, ¿debemos ponerlos y establecerlos siempre en nuestra familia?, ¿Cómo se hace sin discutir o generar un problema con nuestros hijos?… limites con la comida, con los horarios, con el uso del celular, etc.


Los limites dentro del hogar son muy necesarios y forman la base de nuestra familia, ya que a partir de ellos se dirigen las conductas de cada uno de nosotros al interior del grupo familiar y esto va a determinar si nos vamos a llevar bien o si llevaremos una relación familiar tensionada, con gritos o estrés diario

 

Entonces vamos a ver primero la importancia de los limites, se definen como normas o reglas que se establecen dentro de las familias, las cuales pueden ser dadas de forma verbal o por costumbre, como por ejemplo cuando nos acostumbramos a que los niños deban levantar su plato de la mesa o cuando nos acostumbramos a usar la servilleta. Los limites que son de forma verbal, son todos aquellos que constantemente estamos diciendo con palabras de forma diaria, como, por ejemplo, tienes que bañarte y vestirte, etc. Esto se ve muy fácil cuando lo pensamos, pero al llevarlo a la realidad puede llegar a transformarse en el conflicto más grande que viviremos en el día y nos pone sensibles o muy enojados si es que estos no se cumplen o nuestro hijo no lo hizo correctamente.

En este sentido, entonces vamos a identificar primero que áreas del desarrollo si o si deben tener limites:

Entonces vamos a ver primero la importancia de los limites, se definen como normas o reglas que se establecen dentro de las familias, las cuales pueden ser dadas de forma verbal o por costumbre, como por ejemplo cuando nos acostumbramos a que los niños deban levantar su plato de la mesa o cuando nos acostumbramos a usar la servilleta. Los limites que son de forma verbal, son todos aquellos que constantemente estamos diciendo con palabras de forma diaria, como, por ejemplo, tienes que bañarte y vestirte, etc. Esto se ve muy fácil cuando lo pensamos, pero al llevarlo a la realidad puede llegar a transformarse en el conflicto más grande que viviremos en el día y nos pone sensibles o muy enojados si es que estos no se cumplen o nuestro hijo no lo hizo correctamente.

El sueño es uno de los procesos más importantes en el ser humano, ya que nos permite recargar energías para el próximo día, nos da claridad para empezar una nueva jornada y nos ayuda a pausar la mente consciente varias horas. Además en los niños durante el sueño ocurren cosas increíbles como la generación de redes neuronales nuevas y la asimilación de las emociones que vivimos en el día. Por todo esto es tan importante que como padres establezcamos limites, tales como:

Niños entre 4 y 12 años requieren dormir 10 horas con oscuridad, lo que significa es que el proceso de sueño implica que debe iniciarse a las 19:00 hrs., ya que los niños son mas lentos que nosotros y necesitan tomarse mayor tiempo, para sacarse la ropa o para entrar a la ducha.

En este tema generalmente los padres suelen relajarse cuando el niño  va entrando en la adolescencia, ya que tienen la sensación de que por que es grande, ya puede preocuparse solo de dormir, pero esto es un gran error.

El tener responsabilidades en la casa es muy importante para todo el desarrollo de un niño, ya que estimula y potencia el sentimiento de utilidad dentro del núcleo familiar. El niño que pone la mesa y recibe un abrazo y un reconocimiento verbal de su madre, es un niño que va a tener una buena autoestima y generará la sensación de logro que todos necesitamos para avanzar en la vida.

En este sentido el limite sobre lo que el niño puede hacer según su edad es crucial, ya que muchos padres, nos dicen lo siguiente “el niño solo debe dedicarse a estudiar y no hace nada más, le damos todo siempre”. Esto es un grave error, ya que la vida no solo se compone de estudiar o de hacer una sola cosa, esto es algo que los niños deben aprender desde pequeños. Si no les damos responsabilidades adecuadas a su edad, es muy probable que vamos a estar creado un adulto que le cueste realizar actividades de autocuidado y tenga tendencia a esperar que le hagan todo, sin ser lo autónomo que debiese ser.